Premio Reina Sofía 2014 para el Proyecto Victoria de Honduras

TEGUCIGALPA>> La Fundación para Atención a las Toxicomanías de Cruz Roja Española (CREFAT) ha otorgado los Premios Reina Sofía contra las Drogas, al ganador de la décimo tercera Edición Iberoamericana para este año 2014 el pasado mes de junio, y que se entregan en este tercer trimestre del año.

Esta prestigiosa distinción valora la labor mentalizadora, preventiva, rehabilitadora e integradora desarrollada en países de la comunidad iberoamericana.

En esta ocasión, el jurado ha decidido conceder el premio, en la edición iberoamericana al Proyecto Victoria (Comunidad Terapéutica Hondureña), por su excelente definición y presentación, su innovación en los servicios integrales de rehabilitación y por la información detallada de los resultados de inserción, manteniendo esta trayectoria durante más de 30 años.

>>Reverendo Mario Fumero (Fundador Asesor del Proyecto Victoria)>>

Este año la participación ha sido muy alta alcanzándose en total 91 candidatos (la segunda más alta de la historia de los premios) por lo que la competencia fue muy dura para poder seleccionar al ganador.

El Proyecto Victoria fue fundado y es dirigido por el pastor evangélico Mario Fumero.

Para recoger el reconocimiento se designó a Octavio Gárciga, médico del proyecto y a Rosa Aguilera Directora de la comunidad terapéutica “Proyecto Victoria” de Honduras.

El Proyecto Victoria, es una organización no gubernamental perteneciente a la Asociación Brigadas de Amor Cristiano, que tiene como objetivo rehabilitar a los jóvenes víctimas de las drogas, maras y problemas sociales.

Cuenta con dos centros terapéuticos.

El principal se encuentra en Zepate, Cofradía, Francisco Morazán, a 25 kilómetros de la capital Tegucigalpa, y fue fundado en el 1977 por el pastor Mario Fumero y los jóvenes de las brigadas de Amor Cristiano.

En 1980 se estableció un segundo programa de rehabilitación en la ciudad de San Pedro Sula, departamento de Cortés, norte de Honduras.

En ambas comunidades terapéuticas se atienden a personas de entre 13 y 60 años, con problemas de drogas, alcoholismo y maras (pandillas), permaneciendo en tratamiento integral por un período de seis meses mínimo.

Dentro del programa se ejecutan diversas terapias tales como: espiritual, ocupacional, deportiva y terapéutica.

La comunidad terapéutica de Tegucigalpa cuenta con una extensión de 100 manzanas.

Desde la entrada hasta la zona residencial de los internos hay un kilómetro.

El inmueble cuenta con muchos edificios, y el área residencial está dividida en área para menores de 18 años y el área de mayores de 18 años, pues las leyes prohíben tener menores con adultos.

La capacidad total del centro es de 120 pacientes en Tegucigalpa y 40 en el centro de San Pedro Sula (SPS).

Dentro del programa se hace una clasificación por niveles (cinco en total) dentro de un proceso escalonado de ascenso, según la evolución del paciente. Los casos difíciles se trasladan a un hogar de transición.

El personal docente está compuesto por los mismos rehabilitados con la ayuda del personal técnico que lo forma el médico, psicólogo, trabajador social, directora, administrador y monitores o educadores.

El programa cuenta con diversas áreas, que incluye tanto los hábitos laborables como el aprendizaje en tareas de lavandería, biblioteca, talleres de carpintería, soldadura, agronomía y cría de animales, así como un laboratorio informático.

Existe un área para visitas, retiros y campamentos en el área central. Cada dos meses se efectúan encuentros de familiares con los internos para tener terapias y fortalecer los lazos familiares porque las drogas afectan a toda la familia, por ello es necesaria la presencia y apoyo de los familiares.

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