Estudio: El queso y la mantequilla no serían tan malos para la salud

LONDRES>> Un estudio indica ahora que la creencia extendida de que la grasa animal es perjudicial para la salud no estaba respaldada por investigaciones sólidas.

”Comer sin complejo de culpa, las tostadas con queso y mantequilla”, esta investigación recién publicada en la revista médica británica ”Open Heart”, asegura que las recomendaciones emitidas al respecto en el Reino Unido y Estados Unidos a partir de 1977 no contaban con evidencia científica adecuada.

Las directrices dietéticas, dirigidas a reducir las enfermedades cardíacas limitando la ingesta de grasas, aconsejaban a las personas a reducir su consumo a un 30% del total de los alimentos, así como el de las grasas saturadas al 10%.

Pero el estudio publicado ahora revisó la investigación que dio origen a esas conocidas directrices y encontró que no hubo diferencia en cuanto a padecimientos de enfermedades del corazón para los pacientes que siguieron la dieta baja en grasa y los que no la hicieron.

“El resultado es que no hubo diferencia en la mortalidad general en absoluto. Fue idéntica en los grupos de intervención y control, con 370 muertes por cada uno, y no hubo diferencias estadísticamente significativas en las muertes del corazón,” dijo Zoë Harcombe, autora principal de los hallazgos, en una entrevista con el programa Today de la Radio 4 de BBC.

Por ese motivo, el estudio concluyó que “se introdujeron recomendaciones dietéticas para los 220 millones de ciudadanos de EEUU y los 56 millones del Reino Unido en 1983, en la ausencia de evidencia de los ensayos controlados aleatorios.”

Harcombe advirtió que, siguiendo esas directrices, millones de personas redujeron el consumo de mantequilla, manteca de cerdo, queso crema y cortes grasos de carne para reducir el colesterol, pero a la vez aumentaron el de carbohidratos, lo cual explicaría en incremento de la obesidad y la diabetes 2 que se ha visto en los últimos 30 años.

El estudio fue enérgico en su valoración de las directrices de 1977: “El asesoramiento dietético no sólo necesita revisión; sino que no debería haber sido presentado”.

Quizás por pura coincidencia con la divulgación de este estudio, el diario The Washington Post anunció que el principal panel asesor sobre nutrición en Estados Unidos ha decidido abandonar sus advertencias sobre los alimentos con alto nivel de colesterol, en un viraje radical que contrasta incluso con las recomendaciones del mismo colectivo hace 5 años.

La conclusión del grupo es que el colesterol en la dieta ya no tiene por qué considerarse un “nutriente de preocupación” para los adultos sanos, ya que las investigaciones demuestran que no afecta significativamente el nivel de colesterol en la sangre o el riesgo de enfermedades del corazón.

Las precauciones se mantienen en pie para quienes sí padecen de altos niveles de colesterol.

Pero el tema del efecto de las grasas en la salud humana sigue siendo motivo de controversia en la comunidad científica.

Rahul Bahl, del Fondo Fiduciario Royal Berkshire, de Reino Unido, advirtió: “Ciertamente hay una fuerte discusión en torno a que un exceso de confianza en la salud pública, identificando a las grasas saturadas como el principal villano de la dieta para las enfermedades cardiovasculares, ha distraído de los riesgos planteados por otros nutrientes, como los carbohidratos. Sin embargo, la sustitución de una caricatura por otra no es una solución.”

Allison Tedstone, principal nutricionista de Salud Pública de Inglaterra, también respalda el consumo limitado de grasas.

“El consejo emitido por Coma (Comité de Aspectos Médicos de la Política Alimentaria) en 1991 confirmó que comer demasiada grasa saturada puede aumentar los niveles de colesterol, lo que aumenta el riesgo de enfermedades del corazón.”

Y mientras la polémica continúa, los estantes de los mercados seguirán repletos de productos “light”, o bajos en grasa.

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de hridigitalplus Publicado en Salud