Brasil ya vive su fiesta

SAO PAULO>> “¿A qué hora empieza la ceremonia?”, pregunta un periodista desde su pupitre ubicado en la tribuna de prensa. “Hace dos minutos”, le responden, entre risas.

Así, entre la indiferencia del público y una estadio Arena Corinthians con varios claros en la tribuna, la FIFA le dio inició al Mundial Brasil 2014 con una exprés y discreta ceremonia, que mezcló la cultura, la música y la pasión del pueblo brasileño.

Cinco minutos antes del horario estipulado, los artistas comenzaron a entrar al campo de juego, que estaba decorado con los colores oficiales de esta Copa del Mundo y con una una bola gigante de LED, que luego iría marcando los tiempos de la ceremonia.

Algunos objetos gigantes de madera, como cañones o tambores, también completaban la imagen. Los más de 600 voluntarios, la mayoría de ellos voluntarios ad honorem, se acomodaron en sus lugares a la espera del kickoff.

15.15, tal cual lo pactado, los primeros intérpretes comenzaron a moverse al ritmo de la música. La ceremonia, dirigida artísticamente por Daphné Cornez, estuvo dividida, además de la introducción y el cierre musical, en tres etapas bien marcadas: la naturaleza, el pueblo y el fútbol.

La baja calidad del sonido y las permanencia constante de todos los artistas en el campo de juego (muchos de ellos inmóviles durante gran parte de la presentación), le quitó dinamismo e interés.

El público comenzó de a poco a llegar los espacios vacíos, pero más atraídos por la cercanía del partido entre Brasil y Croacia que por lo que ofrecía el espectáculo.

A los 15 minutos, una bandera gigante de Brasil apareció por uno de los ingresos a la cancha.

Fue en ese preciso momento que algunos fanáticos, en su mayoría con la camiseta verdeamarela, comenzaron a aplaudir y a alentar.

Luego, cuando finalmente copó el centro de la escena, el contagio fue casi unánime.

Era el momento justo: el show musical.

La esfera central se abrió y la cantante brasileña Claudia Leitte fue la encargada de seguir rompiendo el hielo popular.

“Brasil, Brasil, Brasil”, repitió hasta el cansancio, pero con una efectividad hasta ese momento inimaginable. Luego, comenzaron a ascender las figuras de Jennifer López, con un vestido verde, y Pitbull, que lucía la camiseta del seleccionado local. Juntos, interpretaron la canción oficial de la Copa del Mundo, We are one, mientras el resto de los bailarines acompañaron con una sincronizada (aunque no muy jugada) coreografía.

Fueron 25 minutos de una ceremonia austera, casi como si hubiese sido pensada para no agigantar la brecha que divide a los brasileños que quieren la Copa y los que no.

Cuando aquel periodista preguntó por el horario, el Mundial llevaba dos minutos de comenzado. Disfruten, ahora llega lo más lindo: el fútbol.

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Pendientes de un mosquito en el Mundial de Brasil

MADRID>> Miles de aficionados de todo el mundo, empiezan a preparar las maletas rumbo a Brasil, donde se llevará a cabo el Mundial de Fútbol 2014.

Para todos los que tengan previsto viajar a este país latinoamericano, las autoridades sanitarias mundiales han realizado una serie de recomendaciones para que ninguna enfermedad impida disfrutar del campeonato con salud.

Aunque como norma general no hay ninguna vacuna obligatoria para entrar al país, sí se recomienda a los viajeros que estén protegidos contra sarampión y rubéola (deberían vacunarse quienes no lo hayan hecho con anterioridad o no hayan pasado la enfermedad), así como tétanos y difteria.

Además, como explica el doctor Francisco Giménez, presidente de la Sociedad Española de Medicina Tropical y Salud Internacional (Semtsi), sí se requiere la de la fiebre amarilla para viajar a Belo Horizonte, Brasilia, Cuiabá, Manaos, Porto Alegre y Curitiba.

De hecho, añade el doctor Giménez, la vacuna de la fiebre amarilla tarda 15 en días ser efectiva y ése es el tiempo de antelación que requiere el certificado internacional, por lo que los aficionados deben darse prisa “porque están ya en el límite”.

Aunque en general el doctor Giménez considera que Brasil es un destino seguro, sin grandes riesgos para la salud, recuerda que existen ciertas enfermedades transmitidas por mosquitos contra las que hay que estar especialmente prevenidos.

Para ello, la Semtsi recomienda usar ropa adecuada, mosquiteras y repelentes de insectos (preferentemente a base de icaridin o DEET) y el Ministerio brasileño de Sanidad ha puesto en marcha una campaña con recomendaciones en varios idiomas.

El dengue es una infección tropical transmitida por el mosquito Aedes aegypti para la que en la actualidad no existe ni vacuna preventiva ni tratamiento disponible, por lo que la única medida de autoprotección posible es evitar el contacto con el insecto.

Como recuerda el doctor Giménez, el dengue clásico ocasiona unos síntomas muy parecidos a una gripe fuerte (con fiebre, dolor de cabeza y malestar general), por lo que cualquier viajero con algunos de estos signos debería acudir al médico (también si aparecen al regreso de Brasil).

“El único tratamiento disponible son los antitérmicos, como el paracetamol, y es importante no tomar aspirina porque puede agravar el riesgo de hemorragia”, explica por su parte la doctora Mar Farraco, jefe del servicio de Sanidad Exterior en la provincia de Huelva.

Precisamente la otra forma de dengue, denominada hemorrágica, es mucho más peligrosa para los afectados (porque causa trastornos de la coagulación), aunque como subraya tranquilizador el doctor Giménez, es más infrecuente en viajeros y más habitual en la población autóctona que ha estado en contacto repetido con el dengue.

Como recordaba recientemente un estudio en la revista The Lancet elaborado por Rachel Lowe, investigadora del Instituto Catalán de Ciencias del Clima (situado en Barcelona), las tres sedes del Mundial con mayor riesgo de dengue son Natal, Recife y Fortaleza (esta última donde España podría jugar los octavos de final si acaba la fase clasificatoria como primera de grupo).

Entre 2000 y 2013, Brasil ha registrado siete millones de casos de dengue y la propia Organización Mundial de la Salud (OMS), ha mostrado su preocupación por el efecto que la aglomeración humana que se congrega en el Mundial puede suponer para esta epidemia, que se transmite especialmente bien en entornos urbanos muy poblados.

Todas las recomendaciones médicas se aplican también a los futbolistas de la Roja, aunque como señala el doctor Giménez,

“la mayoría de los jugadores ya han recibido las vacunas necesarias para ir a Brasil porque participaron hace pocos meses en una gira por países africanos y el equipo médico de la Federación trabaja con meses de antelación”.

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