El rastro de Armstrong sobre la superficie de la Luna

MADRID>> Con motivo del 45 aniversario de la llegada del hombre a la Luna, la NASA ha presentado un impactante vídeo que muestra cómo se ve el módulo lunar del Apolo 11 e incluso el rastro dejado por los astronautas Neil Armstrong y Buzz Aldrin desde la órbita del satélite terrestre.

Las espectaculares imágenes fueron capadas por la sonda Reconaissance Orbiter (LRO) de la agencia espacial estadounidense, que se encuentra orbitando la Luna.

El vídeo muestra una vista en 3D del lugar de aterrizaje del Apolo XI, la Base Tranquilidad, en el que se puede apreciar con claridad el módulo Eagle, rodeado de las huellas pioneras dejadas por Amstrong y Aldrin, que caminaron durante dos horas sobre la Luna aquel 20 de julio de 1969.

Las imágenes constituyen la enésima prueba irrefutable de la misión Apolo 11, y por tanto deberían servir para silenciar a los escépticos o ”negacionistas” que, casi medio siglo después de la histórica hazaña, todavía se atreven a cuestionar que realmente se llevó a cabo.

De hecho, el propio astronauta español Pedro Duque ha tuiteado el vídeo de la NASA, comentando que “alguien con esa duda se podría beneficiar de estas imágenes”.

Entre las imágenes más destacadas del vídeo de la sonda LRO, se apreciar con claridad el camino que recorrió Amstrong para explorar un cráter llamado Little West.HRI/AGENCIAS NOTICIOSAS

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Se cumplen 45 años de la llegada del hombre a la Luna

[HRI]>> El 20 de julio de 1969, hace 45 años, un ser humano pisó por primera vez la superficie de la Luna.

Ese día millones de personas en todo el mundo, pudieron ver cómo el astronauta Neil Armstrong abría la escotilla del módulo lunar ”Eagle” y descendía lentamente por la escalerilla antes de poner un pie en la superficie de nuestro satélite.

“Hoy nos hallamos en un nuevo horizonte, listos para el próximo salto más profundo en el Sistema Solar”, proclamó la agencia en su portal dedicado a la proeza mayor del programa Apollo.

En el marco de una nueva confrontación entre Estados Unidos y Rusia, se recuerda una era en la cual la carrera espacial entre EEUU y la Unión Soviética espoleó un esfuerzo tecnológico sin precedentes que llevó a dos hombres a la Luna aquel día.

El 25 de mayo de 1961 en un “mensaje especial al Congreso sobre necesidades nacionales urgentes” el entonces presidente John F. Kennedy afirmó que Estados Unidos debía ponerse la meta de “llevar un hombre a la Luna y traerlo a salvo a la Tierra” antes del fin de esa década.

En solo ocho años se alcanzó una meta que los científicos y soñadores habían explorado durante décadas: la oportunidad de observar la Tierra desde un suelo lejano.

En ese sentido, la NASA simbolizó el momento actual en su aventura espacial con una composición fotográfica en la cual la marca de una bota de astronauta la pisada con el talón un suelo blanco selenita y con su punta delantera el rojizo suelo marciano.

Aunque la aventura espacial de la humanidad se ha expandido, en realidad hoy Estados Unidos se encuentra a la zaga del esfuerzo de las décadas de 1950 y 1960, cuando concentró una enorme infraestructura industrial para llevar astronautas a la Luna.

En aquel entonces las fábricas de EEUU producían una flota de enormes cohetes propulsores Saturn, la opinión pública estaba fascinada por la exploración espacial, y existía un consenso político que aprobó por tres décadas la inversión de billones de dólares en el esfuerzo.

En la última década la NASA ha tenido que, prácticamente, mendigar al Congreso los fondos para completar su programa de transbordadores espaciales, que concluyó en 2011, la construcción de la Estación Espacial Internacional y el desarrollo de proyectos para el futuro.

Tan solo el programa de tres décadas de los transbordadores tuvo un costo de 209.000 millones de dólares, acrecido con la pérdida de dos de las naves y la muerte de catorce astronautas.

Las misiones tripuladas han sido las más conocidas, y espectaculares, pero la NASA tiene un menú más amplio que comprende cápsulas que han llegado a los límites del Sistema Solar, robots que curiosean en Marte, y telescopios que han enriquecido el conocimiento humano con imágenes de la inmensidad del Universo.

>>De izquier a der, la tripulación de la misión Apollo 11: Neil A. Armstrong (comandante), Michael Collins (piloto del módulo de comando) y Edwin E. Aldrin Jr. (piloto del módulo lunar)>>

En agosto de 2010 el presidente Barack Obama describió su esperanza para la exploración espacial durante un discurso en el Centro Espacial Kennedy, en Florida, que predijo el envío de astronautas a un asteroide hacia 2020, y un viaje de ida a Marte y vuelta a la Tierra a comienzos de la década de 2030.

Las cápsulas no tripuladas enviadas hasta ahora a Marte han requerido entre 150 y 210 días para llegar hasta allá. Pero estos son artefactos mucho más pequeños y livianos que las cápsulas necesarias para albergar astronautas y suministros en un viaje de ida y vuelta.

Hacia 2030 las hijas mismas de Barack y Michelle Obama, Malia y Sasha, serán mujeres un poco más jóvenes que Neil Armstrong, Edwin Alvin y Michael Collins cuando los tres, a bordo de la cápsula “Eagle” fueron a la Luna.

Y seguramente hoy caminan en la Tierra niños y niñas que estarán listos para la aventura marciana cuando se hayan resuelto los desafíos tecnológicos de otra travesía sin precedentes.HRI

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