El virus del ébola empieza a mostrar sus secretos

MADRID>> Pocas horas después de que la Organización Mundial de la Salud (OMS) lanzara la esperada hoja de ruta para orientar y coordinar una respuesta internacional frente al brote de ébola que mantiene contra las cuerdas a África Occidental, la revista Science ha publicado en su versión on-line un trabajo que puede contribuir en cierto modo a esta lucha.

La investigación, en la que han participado unos 60 científicos de EEUU, Reino Unido y Sierra Leona, ha conseguido secuenciar el genoma de 99 muestras del virus, lo que ha permitido conocer sus características, rastrear su origen y transmisión y abrir la puerta a diagnósticos más rápidos y posibles tratamientos efectivos.

“Hemos puesto a disposición de la comunidad científica nuestros datos, con lo que esperamos acelerar los esfuerzos de respuesta”, ha señalado en un comunicado Pardis Sabeti, profesor de la Universidad de Harvard y uno de los principales firmantes del estudio.

Su equipo se centró en el brote que llegó a Sierra Leona en mayo de este año. En total, los científicos tomaron 99 muestras del virus en 78 pacientes (algunos se sometieron a varios análisis) y secuenciaron sus genomas en busca de pistas clave sobre la enfermedad.

El estudio pormenorizado de esta información les ha permitido constatar que el virus, que ya ha provocado 1.552 fallecidos y 3.096 casos según el último parte de la OMS, saltó en una ocasión del animal al hombre a principios de 2014 y, desde entonces, ha estado transmitiéndose de persona a persona, sin que se hayan producido más contagios entre especies.

Según sus datos, el patógeno proviene de África meridional y guarda una estrecha relación con el virus que, en 1976, provocó el primer brote de la enfermedad en el antiguo Zaire y que también estaba emparentado con los culpables de las epidemias más recientes de ébola (94/96; 2002; 2007/2008).

Con todo, los investigadores han observado que está evolucionando rápidamente, lo que “le ofrece una oportunidad de adaptación” y han hallado en el genoma del virus más de 300 mutaciones genéticas que le hacen diferente de sus predecesores, si bien no se ha podido determinar si alguna de estas variantes genéticas está relacionada con la severidad del brote.

“Este catálogo de mutaciones proporciona un punto de partida para estudiar esto”, así como posibles dianas terapéuticas, subrayan los investigadores en la revista científica.

Coincide con este punto de vista Adolfo García-Sastre, director del Instituto de Salud Global y Patógenos Emergentes de la escuela de medicina Mount Sinai (EEUU), quien adelanta que la ventaja más inmediata que puede aportar el conocimiento del material genético de este virus del ébola es la mejora en el diagnóstico, ya que las técnicas más efectivas “se basan en la amplificación específica del genoma del virus”.

Para Luis Enjuanes, responsable del Laboratorio de Coronavirus y miembro del departamento de Biología Celular y Molecular del Centro Nacional de Biotecnología (perteneciente al CSIC), la información que aporta este trabajo es muy útil, porque entre otras cosas, “permite hacer un mapa de todos los virus, ver de dónde vienen y los flujos de contaminación”. Sin embargo, en su opinión, la investigación también deja lagunas importantes.

“Por un lado, no se ha establecido ninguna relación entre la secuencia de los virus obtenida y la patogeneicidad de los mismos», aclara. Pero, además, el estudio tampoco deja claro “si los virus forman un mismo serotipo o tienen serotipos distintos, lo que es clave para conseguir una vacuna ya que, normalmente se necesita una vacuna diferente para cada serotipo”, concluye.HRI/AGENCIAS NOTICIOSAS

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Atlas mundial de la alergia

[HRI]>> Gestionar mejor las enfermedades alérgicas, describir la evolución de los casos en los últimos años y establecer un plan de acción para la gestión de recursos destinado a la prevención, control y financiación de la investigación de estos procesos.

Esos son los principales objetivos de un documento presentado en el Congreso Anual 2014 de la Academia Europea de Alergia e Inmunología Clínica (EAACI, según sus siglas en inglés).

La alergia se han convertido en una gran epidemia. En algunos países, más de la mitad de la población ya está sensibilizada, mientras que más del 30% sufre de una o más enfermedades alérgicas. Se trata de un problema de salud pública a nivel mundial.

Por este motivo, la EAACI propuso a 170 líderes de opinión en alergia que participaran en la redacción del Atlas, un documento que cubre todos los aspectos de estas enfermedades: genética, mecanismos, factores de riesgo y epidemiología hasta el diagnóstico, tratamiento y prevención.

También se pretende introducir un nuevo concepto de una estrategia global e integral frente a esta epidemia, incluyendo acciones coordinadas de escuelas, organizaciones de pacientes, farmacéuticos, atención primaria y otros profresionales de la salud.

Los objetivos de este documento son numerosos.

Entre otros destacan el propósito de reunir datos para poner de relieve la carga que suponen las enfermedades alérgicas en todo el mundo para justificar su reconocimiento como una prioridad en las estrategias nacionales de la salud.

Además, se intentará describir los mecanismos y factores de riesgo y evaluará los mejores métodos para prevenir y controlar las enfermedades alérgicas.

También se pretende proporcionar orientación para superar obstáculos como la pobreza, la educación y la infraestructura deficiente, así como la baja prioridad para los sistemas de salud públicos debido a la falta de datos epidemiológicos válidos.

Del mismo modo, el documento hace hincapié en las dificultades de muchos países en desarrollo para gestionar las enfermedades alérgicas, causadas principalmente por unos niveles insuficientes de atención sanitaria, la naturaleza heterogénea de la población y la falta de programas educativos para los profesionales sanitarios y los pacientes.

Porque la gestión de las enfermedades alérgicas en los países en desarrollo depende también de la disponibilidad de medicamentos esenciales y de su accesibilidad económica. Sólo unos pocos fármacos utilizados para tratar las enfermedades alérgicas están en la lista de medicamentos esenciales de la Organización Mundial de la Salud (OMS), mientras que la inmunoterapia con alérgenos (la única intervención para modificar el curso natural de las alergias) es de acceso limitado.

Por ello, en el atlas se pone de relieve la necesidad de una formación en alergia optimizada y cuidada, ya que la formación en alergias es muy heterogénea entre los países europeos.

Asimismo, defiende que la alergia sea una especialidad plenamente reconocida, la necesidad de formación homogénea y la puesta en marcha de un marco uniforme para la gestión de las enfermedades alérgicas, además de la creación de exhaustivos Centros de Alergia multidisciplinarios para coordinar de manera óptima la atención al paciente y la formación de los profesionales de la salud.

Finalmente, describe la evolución de la alergia en los últimos años, donde recuerda que, durante los dos últimos siglos, las epidemias de alergia han caracterizado a países sometidos a una fase de transición epidemiológica, y que las alergias respiratorias aparecieron por primera vez entre los más ricos y luego se extendió dentro de la clase media para, finalmente, afectar también a los más desfavorecidos.

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Pendientes de un mosquito en el Mundial de Brasil

MADRID>> Miles de aficionados de todo el mundo, empiezan a preparar las maletas rumbo a Brasil, donde se llevará a cabo el Mundial de Fútbol 2014.

Para todos los que tengan previsto viajar a este país latinoamericano, las autoridades sanitarias mundiales han realizado una serie de recomendaciones para que ninguna enfermedad impida disfrutar del campeonato con salud.

Aunque como norma general no hay ninguna vacuna obligatoria para entrar al país, sí se recomienda a los viajeros que estén protegidos contra sarampión y rubéola (deberían vacunarse quienes no lo hayan hecho con anterioridad o no hayan pasado la enfermedad), así como tétanos y difteria.

Además, como explica el doctor Francisco Giménez, presidente de la Sociedad Española de Medicina Tropical y Salud Internacional (Semtsi), sí se requiere la de la fiebre amarilla para viajar a Belo Horizonte, Brasilia, Cuiabá, Manaos, Porto Alegre y Curitiba.

De hecho, añade el doctor Giménez, la vacuna de la fiebre amarilla tarda 15 en días ser efectiva y ése es el tiempo de antelación que requiere el certificado internacional, por lo que los aficionados deben darse prisa “porque están ya en el límite”.

Aunque en general el doctor Giménez considera que Brasil es un destino seguro, sin grandes riesgos para la salud, recuerda que existen ciertas enfermedades transmitidas por mosquitos contra las que hay que estar especialmente prevenidos.

Para ello, la Semtsi recomienda usar ropa adecuada, mosquiteras y repelentes de insectos (preferentemente a base de icaridin o DEET) y el Ministerio brasileño de Sanidad ha puesto en marcha una campaña con recomendaciones en varios idiomas.

El dengue es una infección tropical transmitida por el mosquito Aedes aegypti para la que en la actualidad no existe ni vacuna preventiva ni tratamiento disponible, por lo que la única medida de autoprotección posible es evitar el contacto con el insecto.

Como recuerda el doctor Giménez, el dengue clásico ocasiona unos síntomas muy parecidos a una gripe fuerte (con fiebre, dolor de cabeza y malestar general), por lo que cualquier viajero con algunos de estos signos debería acudir al médico (también si aparecen al regreso de Brasil).

“El único tratamiento disponible son los antitérmicos, como el paracetamol, y es importante no tomar aspirina porque puede agravar el riesgo de hemorragia”, explica por su parte la doctora Mar Farraco, jefe del servicio de Sanidad Exterior en la provincia de Huelva.

Precisamente la otra forma de dengue, denominada hemorrágica, es mucho más peligrosa para los afectados (porque causa trastornos de la coagulación), aunque como subraya tranquilizador el doctor Giménez, es más infrecuente en viajeros y más habitual en la población autóctona que ha estado en contacto repetido con el dengue.

Como recordaba recientemente un estudio en la revista The Lancet elaborado por Rachel Lowe, investigadora del Instituto Catalán de Ciencias del Clima (situado en Barcelona), las tres sedes del Mundial con mayor riesgo de dengue son Natal, Recife y Fortaleza (esta última donde España podría jugar los octavos de final si acaba la fase clasificatoria como primera de grupo).

Entre 2000 y 2013, Brasil ha registrado siete millones de casos de dengue y la propia Organización Mundial de la Salud (OMS), ha mostrado su preocupación por el efecto que la aglomeración humana que se congrega en el Mundial puede suponer para esta epidemia, que se transmite especialmente bien en entornos urbanos muy poblados.

Todas las recomendaciones médicas se aplican también a los futbolistas de la Roja, aunque como señala el doctor Giménez,

“la mayoría de los jugadores ya han recibido las vacunas necesarias para ir a Brasil porque participaron hace pocos meses en una gira por países africanos y el equipo médico de la Federación trabaja con meses de antelación”.

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