Cóctel para la Misión de Observación Electoral de la UE

TEGUCIGALPA>> El embajador de la delegación de la Unión Europea (UE)  en Honduras, Ketil Karlsen, ofreció un cóctel de bienvenida en ocasión de la visita de la Misión de Observación Electoral de la Unión Europea y del Parlamento Europeo.

El evento tuvo lugar en la residencia oficial de la delegación de la Unión Europea  en esta ciudad, y contó con la presencia de miembros del cuerpo diplomático y organismos internacionales en Honduras, funcionarios del gobierno, representantes del sector privado y sociedad civil e invitados especiales.

>>Ketil Karlsen>>

Lo diputados europeos visitarón el país con el objetivo de formar parte de la misión de observación electoral de la UE para llevar a cabo una evaluación independiente del proceso electoral hondureño, el cual se llevó a cabo el 24 de noviembre.

El brindis estuvo a cargo de la designada presidencial María Antonieta Guillén de Bográn; la jefa de la Misión de Observación Electoral de la Unión Europea, Ulrike Lunacek; la Presidenta de la Delegación del Parlamento Europeo, Pilar Ayuso; La canciller Mireya Agüero de Corales y el anfitrión del evento.HRI

>>Ulrike Lunacek>>

>>De izquier a der: Ketil Karlsen, Pilar Ayuso, Mireya Agüero, Ulrike Lunacek y María Antonieta Guillén de Bográn>>

>>Miembros del cuerpo diplomático y organismos internacionales en Honduras, observadores de la UE, funcionarios del gobierno, representantes del sector privado y sociedad civil e invitados especiales: 

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UE: ”Elecciones en Honduras han transcurrido pacíficamente”

TEGUCIGALPA>> La misión de observación de la Unión Europea (UE), dijo que las elecciones generales en Honduras se han desarrollado ‘de manera pacífica y con gran participación.

“Hemos visto un proceso pacífico, un proceso donde ha habido transparencia y muy fluido”, dijo la jefa de la misión electoral de observación de la UE, la austríaca Ulrike Lunacek.

Agregó que la presencia de custodios electorales le da “confianza” al grupo de que el sistema de transmisión de los resultados “funcionará”.

También destacó “el interés” de los hondureños por ejercer el voto y que la jornada electoral transcurre con “mucho respeto”.

Lunacek hizo un llamamiento a los representantes de las mesas a que recuerden que “el (recuento) es un deber democrático y cívico” y que no solo se “interesen por el voto de su propio partido sino el de todos los hondureños”.HRI

Honduras: Las elecciones generales más vigiladas de su historia

TEGUCIGALPA>> Las elecciones presidenciales del domingo 24 de noviembre de en Honduras, probablemente serán las más vigiladas de su historia, con decenas observadores nacionales e internacionales de la Unión Europea (UE), Estados Unidos, la Organización de los Estados Americanos (OEA), y otros países, los cuales seguirán atentamente la disputa electoral.

Muchos hondureños temen que la elección no se resolverá en las urnas sino mediante un fraude electoral.

“Es indudable que existe una creencia sobre la irregularidad del proceso electoral debido tanto a prácticas como percepciones al respecto”, dice José Antonio de Gabriel, Subjefe de la Misión Electoral de la Unión Europea en Honduras, uno de los encargados de verificar internacionalmente los resultados.

Ese temor al fraude se finca en que la plataforma política de Xiomara Castro (Partido Libre), es muy similar a la que provocó el derrocamiento en 2009 de su esposo el entonces presidente Manuel Zelaya.

Castro propone convocar a una Asamblea Nacional Constituyente, para refundar Honduras.

Por su parte, la campaña del candidato Juan Orlando Hernández (Partido Nacionall), se centró en el principal problema que aqueja al país: la inseguridad.

Hernández propone como solución la creación de un cuerpo especial armado, la Policía Militar (PM), que atacará la extorsión y violencia que asota a miles de hondureños.

El comercial político más difundido por su campaña muestra a varios soldados armados tomando el control de barrios y colonias, mientras es escucha la voz del candidato que dice que hará “lo que tenga que hacer para recuperar la paz en el país”.

“¿Militares en las calles? Sí, y que se queden hasta que no haya un pandillero en la colonia”, dice una vendedora de comida en la colonia Flor del Campo, al sur de Tegucigalpa.

Hernández, de 45 años y ex presidente del Congreso Nacional, descartó cualquier intento de fraude, asegurando que es un demócrata que va a “respetar lo que diga el Tribunal Supremo Electoral (TSE), en el proceso más observado de la historia”, aún si el conteo de votos tarde varios días o semanas en hacerse.

El candidato a la Vicepresidencia de la oposición, Enrique Reina, dijo que no confía en el Presidente del Tribunal Electoral. “No afirmamos ni descartamos.

Tenemos capacidad de realizar nuestro propio conteo y garantizarle a la ciudadanía el conocimiento de los resultados”, dijo.

La embajadora de Estados Unidos, Lisa Kubiske, hizo un llamado para que se respete al Tribunal Electoral como única autoridad que puede ofrecer los resultados finales en un país acostumbrado a que sus candidatos presidenciales se declaran ganadores sin que se hayan dado a conocer los resultados finales.

La Constitución hondureña establece que el vencedor gana por mayoría simple en un sistema electoral que no prevé una segunda vuelta. El Tribunal Electoral decide si se hace un recuento de votos, o no.

El gobierno de Estados Unidos, principal socio en materia de seguridad de Honduras, cree que la propuesta del candidato nacionalista puede sepultar los intentos de reformar la Policía Nacional.

“La nueva policía militar puede menoscabar los limitados recursos y distraer la atención del tema de la reforma de la policía civil”, dijo un portavoz de la embajada estadounidense en Tegucigalpa cuya identidad se mantiene en reserva por no estar autorizado a dar declaraciones.

“Comprendemos que muchos hondureños apoyan a la Policía Militar porque la perciben como un mecanismo inmediato para enfrentar la inseguridad”, agregó el vocero. “Sin embargo, nuestro gobierno está dirigiendo su apoyo para alcanzar la meta a largo plazo de construir una Policía Nacional de Honduras reformada, que sea transparente, competente y que cuente con los recursos adecuados para ser efectiva”.

La reforma policial, conocida como la “depuración” y que tiene como propósito desvincular de la entidad a los corruptos, lleva año y medio y sus resultados han sido precarios.

El anterior Ministro de Seguridad dijo que sólo habían despedido a siete uniformados, aunque el director de la policía, Juan Carlos Bonilla, aseguró que han sido 600.

En la calles, no obstante, con sus paredes abarrotadas con los carteles de los candidatos, prima la indiferencia por las elecciones en un país cuyo índice de abstención es del 50%.

Muchos hondureños creen que ninguno de los candidatos será capaz de cambiar las condiciones de vida de la población y que por ello se abstendrán de votar.

“No, yo no voto. No escucho, no sé, no miro”, dijo un empleado de un restaurante.

“A mí no me vale de nada esa gente, ni me dan de comer, ni me importan, ni me creo nada de lo que digan”.HRI